Concejo Municipal BREVE RESEÑA HISTORICA   

Caraveli, es un pueblo con rica historia, dátanse testimonios de las culturas Prehispánicas, que se establecieron en el valle: Puquina, Nazca, Wuari y Collahua; dejando importante presencia arqueológica: ruinas, tumbas, petroglifos, ceramios, textiles y andenerías.

El imperio Inca, en su avance sometió a las anteriores culturas y dominó el valle, desde el lugar denominado "La Huarca", su tierra fértil sirvió para el cultivo del maíz, papas, olcas, calabazas (mates), ají y algodón.

De la época de la colonia, la Encomienda, repartida a Don Hernando Alvarez de Carmona, se estableció también en el paraje de la Huarca, se introdujo el cultivo del trigo y la vid. De esta época se registra, las primeras producciones de vinos y aguardientes (pisco). El molino de granos que aún subsiste sirvió para producir harinas y derivados, la profunda Fé Católica representado en la Patrona del Pueblo: la Virgencita del Buen Paso, traída de las Islas Canarias en el siglo XVII.

La Republica, también se hizo presente consus continuas guerrillas, utilizando el valle como escenario estratégico; el Mariscal Ramón Castilla y Marquezado en 1839; y el naturista, Antonio Raymondi en 1863, se dieron tiempo para visitar esta apacible tierra.

Hasta nuestros días, la historia de Caravelí, también nos relata de personajes ilustres, sacerdotes, médicos, abogados, militares y atistas que contribuyeron a engrandecer nuestra patria.

 

 

 

ORIGEN DEL NOMBRE

Antes de la época incaica el valle de Caravelí estuvo habitado por las tribus de aguerridos cazadores que se conocían como "Cjara Huallis", por su vestimenta con taparrabos de cuero, ó mandil de cuero. De allí la onomatopeya que da origen al nombre de Caravelí.

Se cuenta que al viajar desde las islas Canarias, nuestra virgen del Buen Paso, urgía al colono español que la traía que la llevara a "Veli", y así en su largo recorrido fue guiando sus buenos pasos, hasta llegar al pueblo elegido, en donde permanece reinando por más de 400 años.

Cuando los primeros españoles llegaron a nuestro valle, uno de ellos encontró una nativa de muy bellas facciones, quien al ser preguntaba donde vivía, sólo repitió lo que los indios decían de ella: "Cara-welli", lo que con el tiempo se convirtió en CARAVELI.

"Caja Hualli", voz Quechua que significa "mandil de cuero" aunque otros autores traducen como "cara bonita".

 

 

 

 

SINTESIS DE LA HISTORIA DE LA PROVINCIA

La riqueza natural de la provincia de Caravelí le ha permitido tener una prehistoria muy remota. Nos referimos a los cazadores y recolectores que vívieron en Puyenca (Atico), durante los años 6120 - 5905 A.C. que complementaban su dieta con los recursos marinos que extraían del litoral, los auquénidos y las tarucas que bajaban de las zonas alto andinas en época de lomas y la flora silvestre.

El descubrimiento de la agricultura y de la cerámica, producto del sedentarismo, cambiaron totalmente el proceso de traslación entre el litoral y las zonas altas que los grupos humanos realizaban en búsqueda de sus alimentos.

Es entonces que hacia el año 1297 a.c. se comienza a elaborar un tipo de cerámica arcaica tipificada como Hachas (Acarí), en un ambiente donde se produce la domesticación de las plantas: calabaza (Lagenaria Sicerarea), frijoles (Phaseolus Vulgaris), ajíes (Capsicum) y algodón (Gossypium), consolidándose aldeas agroalfareras que dejaron, además, evidencias de un material lítico tallado en basalto, tipificadas como azadas o instrumentos de los primigenios agricultores del valle.

Después de iniciada la etapa de descubrimiento y de un desarrollo aldeano permanente se establecen, centros regionales con arquitectura religiosa de carácter urbano debido a la influencia de la cultura Nazca, entre los años 100 - 700 d.c. La cultura Nazca se expandió con mayor fuerza entre los valles de Chincha y Acarí, su centro administrativo estuvo en Cahuachi (valle de Nazca), siendo coetáneo con Tambo Viejo (Acarí) se registra una antigüedad aproximada al año 700 d.c., con la particularidad de presentar una arquitectura monumental de piedra y adobe, constituída por una serie de plataformas superpuestas. Los sitios de Pampa Taimara en Chala (comprende estructuras con mampostería, plataformas y basurales), Chaviña (cementerío con restos de remos, instrumentos de tejer, textiles, mates y restos de mariscos), Sahuacari (construcciones habitacionales con murallas) y litoral de Acarí (cementerio), muestran con claridad las diferentes temporadas en que se ocuparon estos valles, desde su inicio hasta la declinación de su cúspide tecnológica, cuando se produce la influencia de la cultura Wari procedente de Ayacucho (700 d.c.). Los Wari se establecen en los valles de Caravelí y Cháparra, en el primero esta influencia se manifiesta en la Huarca (complejo habitacional de unidades domésticas, patios terrazas y muros anchos), y en el segundo se tienen estructuras circulares a modo de depósitos.

Los Wari introducen en la región patrones artesanales para la confección de la cerámica y los textiles (telar vertical y la técnica del tapiz), organizan una intensa explotación agropecuaria en provecho del estado ayacuchano, establecen un patrón arquitectónico an la construcción de sus centros poblados de tipo ortogonal, con plazas centrales circundadas por viviendas separadas por calles angostas.

Hacia el año 1200 d.c. luego de la caída de los Wari se produce una etapa emergente de todos los pueblos sometidos por ellos. Entre estos se encontraban los Collaguas, con su cerámica denominada Chuquibamba, se ubicaban en la región que comprendería el Valle del Colca. Yura, Vitor, Sihuas, Majes, Camaná, Cháparra, Yauca y Caravelí.

Por normar sus viviendas las edificaron con una distribución aglutinada y sobre las áreas superiores de los lugares elevados (cerros), como lo podemos advertir en los sitios de Chirisco y Gentilar en Caravelí, cuya cerámica al desvincularse de los Wari sufre cambios (acabado menos fino, en algunos casos un poco descuidada).

Al efectuarse la expansión de los Incas. éstos incorporan en calidad de suyos a los valles de la actual provincia de Caravelí:1430 d.c., produciendo un gran impacto en la tenencia de la tierra, que dejó de ser Collagua para adscribirse al imperio Inca. Para articular todo el aparato productivo se trazan caminos (tramo Chala - Mallcol uniendo los tambos (La Caletal y lugares de depósitos. como la Quebrada de la Vaca.

Con la Ilegada de los españoles a la región (1535) y al suscitarse el reparto de las nuevas tierras. Francisco Pizarro, el 3 de Julio de 1535. otorgó el repartimiento de Caravelí a Cristóbal de Burgos, que posteriormente fue cedido a Juan López de Ricalde y, finalmente, a Hernando Alvarez de Carmona. El repartimiento de Acarí se cede al capitán Pedro de Mendoza y a su muerte le sucede Pedro de Melgar. Las lomas de Atiquipa pasan a propiedad de Diego de Castro Figueroa.

La idea en un comienzo era que los indios que les habían sido encomendados debían servirles moderadamente, pero resultó totalmente lo contrario, pues exigían a sus indios tributos y servicios personales a pesar de estar prohibidos. Tenemos el caso del impuesto a Acari en 1549. que correspondía a una suma de dinero (1200 pesos en productos: 50 cestos de coca. 700 mantas de algodón, 50 vestidos. 8 manteles, 8 toldos del mismo material, 24 ovejas, 20 puercos, 500 aves, 50 huevos, 12 arrobas de pescado, 50 cestos de ají, 200 fanegas de maíz y 500 de trigo. En servicios personales, 25 familias en calidad de mitmaq, de los cuales 15 trabajaban en las tierras del encomendero, 8 hombres y 8 mujeres destinados a trabajar en la casa del amo, 3 para la guarda del ganado, 8 indígenas para diversos trabajos cuando el encomendero se encontraba en Acarí y 8 pastores residentes en la encomienda para la guarda de su ganado.

Es clara la riqueza producida en los diferentes valles, sin considerar la importancia de las lomas que el Padre Bernabé Gobo manifiesta: "Las más abundantes formas y pasto de toda la costa, donde más llueve y la yerba es más crecida y dura más tiempo, es el de la Diócesis de Arequipa, los cerros de Atico, 11o y Atiquipa, en el tiempo que duran las lomas traen a pastar a ellas los ganados, que engordan mucho en aquellos cinco o seis meses, todavía queda tanta paja seca, que no deja de sustentarse todo el año algún ganado manso y de buena calidad" ( 1956:88-89).

Al tomar conciencia de los abusos que cometían los españoles y en especial del corregidor Cristóbal de Chávez, el 26 de junio de 1556 el gobernador Lope García de Castro nombra a Diego García de Alfaro defensor de los naturales; lo mismo hace el Virrey Toledo en 1575, al nombrar Juez de Naturales a Don Diego de Obando, ambos para los valles de Caravelí.

En la medida que la administración colonial se fue consolidando, se introdujeron nuevos recursos productivos que permitieron el realce comercial, como sucedió con la vid. Las descripciones de Antonio Vásquez de Espinoza en 1629, mencionan que en Acarí se cosechaban, gracias a la abundancia de agua y la buena tierra maíz, frijoles, trigo, pallares, maní, melones, pepinos, plátanos, etc.; en Chala, los olivares y productos marinos (fisas y Pejerreyes); en las lomas de Atiquipa se engordaban principalmente: vacas, mulos, yeguas, cabras y carneros.

En Caravelí y Cháparra se empezó la producción de vinos, del mismo modo que en otros valles (Camaná, Sihuas y Vitor), siendo necesaria la reutilización de los viejos caminos incaicos para el traslado e intercambio comercial entre un valles y otro.

Con la creación de las Intendencias, órganos de administración y de justicia, don Antonio Alvarez y Ximénez es nombrado Intendente de Arequipa (1784), el cual inicia una serie de visitas a todos los pueblos de su Intendencia (entre ellos los de Caravelí) con la finalidad de resolver los problemas que allí aquejaban.

En la Campaña de la Independencia se puso fin a todos los abusos hispanos, y no era menos de esperar que en Acarí se suscitara, el 16 de octubre de 1820, una cruenta batalla bajo las órdenes del Teniente Suárez en compañía de 30 soldados (los cazadores) y un comboy de armamentos que el Coronel Quimper había enviado a Acarí.

A pesar de los estragos que causó la guerra de la Independencia, Caravelí siguió desarrollando su producción agropecuaria. Aproximadamente por los años de 1835 la producción vinícola era considerable, porque entre Moquegua, Arequipa, Tacna e incluso Caravelí se producían 450 000 botijas de vino (Neyra M. 1990:45).

Diecinueve años más tarde, los vecinos de Caravelí se ven envueltos en una decisión trascendental, porque se les pide el apoyo a la Revolución de Arequipa (7 de enero de 1854), para lo cual firman un acta brindándole el apoyo incondicional al Mariscal Castilla.

La pujanza productiva del pueblo de Caravelí influyó para que en 1830 se le considere Villa y el 2 de Setiembre de 1870 se le proclame ciudad, pero es recién el 8 de febrero de 1935 que el Congreso Constituyente acuerda la creación de la provincia de Caravelí, publicándose en el Diario "El Pueblo", con fecha 11 de febrero del mismo año, el telegrama del alcalde Villena, quien comunicó lo siguiente: "Congreso sesionó anoche, creó nueva provincia Caravelí, pueblo entusiasmado inició fiestas celebración magno acontecimiento"(El Pueblo, 1935).

Lic. Antonio Oquiche Hernani